La importancia de la comunicación funcional en la dinámica familiar



Una de las características que distinguen a la familia es la interacción y comunicación de los individuos entre si, la manera en que se relacionan desempeñando cada uno su rol, desde la mirada psicológica, Maxler y Mishler (1978) citados por Gimeno (1999) señalan que la familia se “define como un grupo primario, como un grupo de convivencia intergeneracional, con relaciones de parentesco y con una experiencia de intimidad que se extiende en el tiempo” (Gimeno, 1999, p.34). 

¿pero como se da esa convivencia intergeneracional y esas relaciones? Uno de los factores que se ponen en práctica es la comunicación funcional, entendiendo comunicación como el proceso por el cual se intercambia información, creencias, valores y sentimientos entre dos o más personas, puede ser verbal o no verbal (Berlo, 1987); en cada familia se acentúa una u otra comunicación y la interacción entre receptor y emisor varia en intensidad y duración lo que hace que esta sea más o menos funcional (Abarca, 1981).

Cuando una familia logra una comunicación funcional se observan las siguientes características, debe ser:
·         Clara: se expresa lo que se quiere, se siente y se debe decir
·         Congruente: el mensaje verbal se acompaña de gestos y actitudes que dicen lo mismo
·         Oportuna: se dice lo que se quiere y siente cundo se requiere y necesita decir
·         Verificadora: confronta y asegura que el mensaje recibido es el mismo que le fue enviado, analizando y explorando
·         Retroalimentación: Quien comunica espera respuesta de quien escucha por medio de gestos palabras o actitudes 




 La sociabilización entre los integrantes de la familia,  satisface necesidades emocionales,  mantiene y favorece la relación conyugal y se proyecta en la participación activa de los miembros en los diferentes contextos en que se desenvuelven fuera del círculo familiar, en la comunicación funcional los mensajes son tomados por el receptos con la intensión e idea que tiene el transmisor, se mantiene la tolerancia al error e imperfección de los integrantes familiares y se estimula la individualidad de cada miembro.
Las familias con patrones de comunicación funcional valoran la libertad y la forma espontánea de comunicarse, se observa mutuo respeto por los sentimientos, intereses y comportamientos, los integrantes de la familia son capaces de discutir sobre diferentes temas personales o sociales de manera abierta.
La comunicación familiar es compleja, Santir menciona “El emisor funcional expresa firmemente sus ideas, clasifica lo que dice, pide confrontación, es receptivo a las respuestas recibidas”. En la familia es necesario que la comunicación esté conjuntada por la claridad en los límites, las jerarquías, los roles y los espacios que se habitan, porque si esto es confuso el vínculo comunicativo y la interacción familiar se pueden ver afectadas por los malos entendidos entre los miembros del grupo, lo que genera ruptura del vínculo afectivo-comunicativo y poca cohesión familiar (Ares, 1990).



CONCLUSION
Los seres humanos somos sociales por naturaleza, requerimos interactuar con nuestros pares; más aún con los integrantes de la familia a la que pertenecemos, permitiendo entablar vínculos de afecto y afinidad entre los miembros de esta, favoreciendo la dinámica familiar. Considero que la comunicación en la familia es esencial ya que si dos o más integrantes dejan de relacionarse e interactuar se da un bloqueo afectando los lazos de afecto profundos y creando conflictos.



 Sin embargo, no se puede negar que las familias aunque tienen momentos de crisis, también tienen periodos de estabilidad y cohesión, y esto hace que se vivencie el calor de hogar, si la comunicación es eficaz entre los padres de  familia  la toma de  decisiones y acuerdos para la crianza de los hijos será fácil, Richardson (1993) menciona, “los comportamientos de los niños y las niñas están permeados por los límites, marcados por los padres y las expectativas de comportamiento de los infantes en los diferentes ambientes”. En concreto, la comunicación como tal es indispensable en las relaciones humanas, dentro de los diferentes contextos en que el individuo interactúa, más aún en la familia, es decir si la comunicación es adecuada permite una dinámica positiva dando como resultado individuos capaces de ser funcionales en su vida cotidiana dentro y fuera del vínculo familiar.



REFERENCIAS
García Brígida y Orlandina de Oliveira (2004a), “El ejercicio de la paternidad en el México urbano”, en Marina Ariza y Orlandina de Oliveira (coords.), Imágenes de la familia en el cambio de siglo, Instituto de Investigaciones Sociales, UNAM, pp. 283-317.

Oliveira, Orlandina (1995), “Experiencias matrimoniales en México: la importancia de la familia de origen”, Estudios Sociológicos, El Colegio de México, México, mayo-agosto, XIII (38): 283-308.

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